lunes, 20 de mayo de 2013

... con Nuno Marçal, Bibliotecario en el Bibliomóvel de Proença-a-Nova (Portugal)

 Por cortesía de RecBib, que lo publicó en su Sección  "24 horas con..."

Nuno Marçal
Mi nombre es Nuno Marçal, bueno mejor en el Carnét de Identificación está como mis padres escogieron y es Nuno Miguel Cardoso Marçal, nací en Castelo Branco (Portugal) en el dia 20 de Septiembre de 1974. Soy licenciado en Sociología y tengo  un postgrado en Ciencias Documentales (rama de Bibliotecas). Inicié mi vida profesional en el 2002, como Bibliotecario de la Biblioteca Municipal de Proença-a-Nova.
Soy Bibliotecario por pasión y desde 2006 intento juntar y conciliar la pasión con la rRazón al volante del Bibliomóvel (Biblioteca Móvil) de Proença-a-Nova (Portugal). Pues aquí van las 24 horas de carreteras, pueblos, gente, mis tesoros (mujer e hijo), los sabores, los olores, los sentimientos que se presentan al Bibliotecario-Ambulante:
06.00/06.30 – El mejor despertador que unos Padres pueden tener, nuestro hijo llamando por nuestra atención, gritando: PAIIII!!! (menos veces) MÃEEEEEEEE!!!!!!! (la mayor parte de las veces).
06.30/08.00 – Tradicional maratón de baños, vestir, desayunos, jugar y coquetear un poco con mis tesoros (mujer e hijo).
08.00/09.00 – Primeros  52 kilómetros del día, la distancia entre Castelo Branco y Proença-a-Nova. Escucho las noticias del día, las primeras páginas de los diarios doy las primeras risas con alguno programa radiofónico de humor y escucho la música que me mantiene despierto e con la mirada en la carretera.
09.00/10.30 – Llego al edificio de la Biblioteca Municipal de Proença-a-Nova, enciendo el aparato tecnológico, que conectado en la Red Global enchufa a la gente a través de las Redes Sociales. Me mantengo por aquí, viendo los mails, paso por toda la parafernalia de la WEB 2.0 (blogs, Facebook, Twitter, Linkdln. Antes de salir repaso alguna historia o cuento para la primera salida del Bibliomóvel.
10.30/12.30 – Las mañanas del Bibliomóvel están reservadas a las visitas en los Centros Geriátricos y a la única Guardería que se ha mantenido de puertas abiertas, tras los cierres por falta de niños en los otros pueblos del Municipio de Proença-a-Nova.
Estas visitas a los Centros Geriátricos son para mi muy especiales, pues en esos momentos, creo que puedo hacer la diferencia entre los días que pasan siempre igual, al mismo ritmo contrastando con el día del Bibliomóvil, contando, escuchando y principalmente estando simplemente por ahí, compartíendo mis saberes y sentimientos, con personas que han dado tanto de si mismas, y que tienen otro tanto para dar aún.
12.30/14.00 – Hora de la comida,  también para descansar y relajarme un poco con mis compañeros alrededor de una mesa, buena comida y buenos momentos de charlas, tantas veces sin ningún sentido pero que te distraen y te dan energía y buena onda para el resto de ruta del Bibliomóvel.
14.00/17.30-18.00 – Las rutas del Bibliomóvel pasan por 25 pueblos, muchos de ellos con muy poca gente, algunos que no saben leer o escribir, pero en TODOS hay siempre alguien esperándonos o entonces somos nosotros quienes vamos a sus casas a cambiar los libros, charlando sobre lo que ha pasado durante los 15 días, desde la última visita.
Los que no saben leer les gusta mucho hablar y VER las revistas de caza y pesca (Hombres) y las de labores y recetas de cocina (Mujeres), tengo también los usuarios que usan, y abusan, de la Red Global, para buscar información y conocimiento diverso, o simplemente contactar con gente (amigos/familiares). Obviamente tengo, claro  LECTORES, algunos son incluso lectores compulsivos que leen 10 o más libros de 15 en 15 días. El LIBRO para ellos es algo más que un objeto que les da mucho placer, es para algunos su única compañía. 
17.30-18.00 /18.30-19.00 - Hora de regreso a casa, son los últimos 52 km hasta llegar a Castelo Branco, junto a mis tesoros (mujer e hijo). Damos un paseo por la ciudad, besos, palabras, juegos, locuras de niños, todo cosas que pasan y son importantes momentos para desconectar y ganar ánimo para el resto de jornada. 
20.00/ 22.00 – Anarquía “organizada” en el Cuartel General que es nuestra casa. Hora del baño, de la cena, más jugueteo y más jugueteo, libros de cuentos y claro los dibujos animados.
La hora de dormir, Tomás se niega alguna veces, pero la hora es la hora.
22.00/23.00 – Nueva ronda por la Web 2.0, comentar, buscar y actualizar nuestra relación con todos los que hacen parte de ella (familia, amigos, AMIGOS, conocidos, compañeros de arte y profesión)
23.00/00.30 – Esforzados y muchas veces fracasados intentos de ver alguna película o leer alguna  página de un libro. ¡Hala! que se hace tarde y mañana otro día, otros kilómetros, otras tierras otras gentes, pero la misma pasión.

... con Roberto Soto, Bibliotecario y Presidente de ACLEBIM

Por cortesía de RecBib, que lo publicó en su Sección  "24 horas con..."

Roberto Soto
Me llamo Roberto Soto Arranz (48 años). Soy bibliotecario. Trabajo en el Instituto Leonés de Cultura, organismo de la Diputación de León que aglutina su gestión cultural en la provincia. Ocupo el puesto de Jefe de Sección de Coordinación de Bibliotecas, desde el que gestiono el Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas (42 bibliotecas municipales), los Bibliobuses de León (6 bibliobuses) y la Biblioteca “Mariano D. Berruela” especializada en temas, autores y publicaciones leonesas. Después de breves contratos como técnico en documentación y becario de archivo, durante unos diez y siete años he sido encargado de bibliobús;  y también por pocos meses fui Coordinador de Bibliobuses en León; durante ocho años gestioné la Biblioteca Municipal de San Miguel del Arroyo (Valladolid). Soy licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid, y en Documentación por la Universitat Oberta de Catalunya. Presido la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM) desde su fundación.
07:45  ¡Buenos días, mi amor! ¡Buenos días, mi amor! Con estas palabras me despierto. Ya hace años que las gravé en el móvil sin que haya llegado a odiarlas como antes ocurrió con timbres, pitidos o melodías aparentemente inofensivas. La verdad, constituyen un buen remedio para despertarse sin inquina, y un recurso esencial para encarar aquellos días de carencias afectivas.
07:55    Al baño. Es un momento para la lectura. Después de casi una eternidad (en este caso nunca mejor dicho) con la Montaña Mágica, ahora le toca el turno al Caín de Saramago (otra vez el tiempo en ristre). Ducha, ropa… y acción.
07:37    Desayuno deprisa: mucha hambre y poco tiempo.
07:45    ¡Buenos días, Popito! Popi es un canario muy listo, capaz de cantar ópera o flamenco según escuche, y de avisar cuando se quema la comida. Le cambio el agua y le dejo que juegue con mi mano. Un minuto de amor para Popi.
07:50    Según conduzco hacia el trabajo pienso que “Un minuto de amor para popi” sería un buen título para un cantautor, e imagino a Serrat interpretando la canción lastimera de mi canario.
08:00    Llego a la Biblioteca. Buenos días a todos. Llegan los periódicos del día, a los que dedico no más de dos minutos: otra vez las mismas noticias, lo único que cambia es el horóscopo.
08:05    Una vez ventilado el despacho ya podemos trabajar. Ante mí encuentro la chuleta de asuntos pendientes para hoy que me preparé ayer. Con un poco de suerte podré darle matarile. ¡Cuidado con el optimismo excesivo! Suena el teléfono desde el Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas, con el mensaje de que un día más está fallando la Red y el trabajo se ralentiza hasta índices exasperantes (estamos esperando la fibra óptica que no acaban de instalarnos)
Hasta las 9:00 aproximadamente es el momento de contactar con el Servicio de Bibliobuses en sus dos sedes (la Central en las afueras de León, a cinco km. de mí, y la sede de Ponferrada, a 120 km.) cuando todo el personal está en pleno antes de salir de ruta.  Llamo a Ponferrada: el portátil de uno de los dos bibliobuses de esta sede sigue resistiéndose a transferir los datos del Sistema Regional como Dios manda. No faltan problemas para empezar el día.
Acabo de responder, entre teléfonos, los correos pendientes de la tarde noche pasadas.
09:05    Recibo la visita de Julio, un investigador  especializado en temas leoneses que desde hace una semana acude con asiduidad ilusionadísimo con nuestro Servicio de Bibliobuses, sobre el que prepara un artículo que publicará en el Facebook de los mismos.
09:45    Acabo de quedarme solo y leo un correo de la Biblioteca Pública del Estado en León, en el que se nos advierte de un error catalográfico en el catálogo de nuestra Biblioteca “Mariano D. Berrueta”. Lo corrijo y convoco a mi equipo para comentar la incidencia en el momento y establecer un protocolo de catalogación para el tipo documental que ha originado el lío.
10:10    Salgo a tomar el café de la mañana con otros compañeros. En León todo está en un pañuelo con lo que nos podemos permitir llegar hasta tres manzanas más allá.
10:45    De vuelta a la Biblioteca me encuentro de cara con un investigador en las escaleras de la calle, y en veinte minutos hemos acordado digitalizar y poner en Internet a texto completo su última publicación, al tiempo que aprovecho para soltarle a bocajarro toda nuestra política, compromisos y actuaciones sobre la consulta en la Red de nuestros fondos.
11:10    Mientras, en la misma escalera me saluda Luís, uno de nuestros proveedores de libros de viejo, que me esperará a la puerta de mi despacho. Llego enseguida y estudiamos algunos de los productos que me ofrece. Entre libro y libro me reclaman varias veces desde el Centro Coordinador de Bibliotecas por problemas técnicos y logísticos.
Suena de nuevo el teléfono: ahora, por línea interior, me comunican que hay una señora con prisa y que pide una cita. Que venga a las 13,30.
11:15    Me quedo solo otra vez. Cuento con casi hora y media para ponerme al día. Siguen llegando correos y el teléfono no deja de sonar. Andamos preparando una actividad de bookcrossing desde los Bibliobuses y la Feria del Libro, y contacto con algunos colegios, que centralizarán la actividad en los pueblos donde se encuentran, para ir atando cabos.
11:20    Aparece en la puerta el presidente de los libreros reclamándome en el recinto de la Feria para estudiar in situ la ubicación del Bibliobús que llevaremos el sábado próximo. Pospongo la invitación para dentro de tres cuartos de hora, después de entregar un informe urgente sobre recursos humanos que se me acaba de solicitar en el Instituto Leonés de Cultura, organismo en el que se integra la Sección de Coordinación de Bibliotecas.
11:55    Paso por la Feria del Libro y zanjamos el tema en un pispás, y prosigo hasta la Diputación donde se entregan los Premios de Libro Leonés del Año.
12:35    Han sido rápidos. Salgo pitando a la oficina donde me esperan avisos de unos y recados de otros que contesto contrarreloj.
12:50    Apenas acabo recibo a un comercial que me presenta sus novedades editoriales pensando en los Bibliobuses y las Bibliotecas Municipales de la provincia. Ya está aquí la señora de las 13,30, me dicen por teléfono.
13,30    El comercial se va y entra la señora. En 15 minutos hemos terminado.
13,45    Salgo del despacho buscando relajarme y cuento cuatro chascarrillos a los miembros de mi equipo. También se les ve cansados, y mucho más después de aguantar pacientemente mis chistes malos. Dios aprieta pero no ahoga, y suena el teléfono a mitad del último chiste que forzosamente ha de quedar incompleto (ooooh! hubieran dicho en el Un, dos, tres): un alcalde solicita información sobre su subvención para la mejora de la casa de cultura, asunto que también tramitamos desde la Biblioteca.
14:00    Llega el correo, hoy un poco tarde: estadísticas de bibliotecas municipales, facturas, propaganda, publicaciones de intercambio, libros de viejo que acabamos de comprar para la Biblioteca. ¡Magnífico! Invito a mis compañeros a que los ojeen  antes de pasarlos al depósito donde esperarán a ser procesados.
A partir de las dos el teléfono va sonando menos y puedo dedicarme a tareas más técnicas.
15:00    Abandono la Biblioteca y el plan previsto para hoy sigue en mi mesa apenas sin tocar. Quince minutos y en casa.
15:45    A comer, que hay hambre; y un poco de charla en familia.
16:45    Es la hora de practicar con la trompeta. Es posible que algún vecino educado haya cambiado su siesta por la invocación religiosa a mi padre y demás familia mía; auque lo peor ya ha pasado, después de tres meses, el berreo del principio va quedando soterrado en lo más oscuro de la memoria. Mi mujer dice que ya no molesto, que ya sale algo de música. Quiero pensar que lo suyo no es compasión.
17:45    Cacharreo con el ordenador: repaso el correo de la oficina, vigilo el acceso en Facebook de los catálogos de los Bibliobuses y de la Biblioteca Berrueta que nos está dando algunos problemas de funcionamiento, ultimo la página web del 5º Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles, consulto mi correo personal y el de la asociación ACLEBIM…
19:45    Cojo el coche para acudir a la presentación de las últimas publicaciones de una editorial local. El acto es original y entretenido. Se me pasa una hora sin enterarme.
21:00    De vuelta a casa, aprovecho para acercarme a la Central de Bibliobuses y recoger un portátil que al día siguiente tiene que estar conectado, a primera hora, en las instalaciones de la Biblioteca Pública del Estado en León para su reparación remota desde Valladolid.
21:30    Hago la cena y a la mesa. Hoy me toca también la comida de mañana.
23:30    Un poco de relax ante el televisor.
00:00    Como reza la canción de Revolver, “seiscientas veinticinco flechas entre los ojos me están dejando idiota, imbécil, tonto, loco…”, un estado ideal para irse a dormir. Me lavo los dientes con los párpados encasquillados por el sueño, sabiendo que en cuanto caiga la cabeza en la almohada perderé el conocimiento. Pero antes, “hasta mañana, mi amor”, a mi mujer. Esta vez no es el teléfono móvil, esta vez soy yo.

... con Isabel Sánchez García, Bibliotecaria en los Bibliobuses de la Comunidad de Madrid.

Isabel Sánchez García
Por cortesía de RecBib, que lo publicó en su Sección  "24 horas con..."

Estudié Prehistoria y posteriormente me formé en Documentación realizando: el Máster de Información y Documentación de la Universidad Carlos III, Máster en Documentación Digital de la Universidad Pompeu i Fabra, el Máster en Comunicación Digital de la Universitat de Les Illes Balears y diferentes cursos de postgrado. Llevo trabajando cerca de 20 años, comencé siendo responsable de Centros de Documentación de entidades no lucrativas y fundaciones y luego, también como responsable del centro de documentación, trabajé 11 años en una empresa de estudios de mercado. En los últimos años he trabajado como bibliotecaria en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid y actualmente en los Bibliobuses de la Comunidad de Madrid.
Un día tipo de mi actividad profesional transcurre así:
6:50. Suena el despertador.
7:00. Ducha.
7:10. Desayuno.
7:20. Despierto a mi hija y recojo un poco, salimos para dejarla en la ruta escolar.
7:55-8:30. Practicando con el piano.
8:30. Sesión de ordenador. Puesta al día de correos, noticias, alertas… Cuelgo algunas noticias en la página de Facebook que administro.
9:15. Toca calentar la comida y meterla en el termo.
9:30. Salgo para el trabajo, mientras voy en los medios de transporte aprovecho para leer un artículo sobre nuestra profesión, para ponerme al día. Son 20 minutos de trayecto y no da tiempo para mucho.
9:50. Llego a la base de bibiobuses de la Comunidad de Madrid que alberga 13 bibliobuses, 1 depósito de libros y oficinas.
Me dirijo a mi bibliobús a recoger un carrito con libros, que el día anterior he seleccionado, para retirarlos del bibliobús y colocarlos en el depósito. Así estarán disponibles para cualquiera de mis compañeros que los precisen.
10:10. Termino de colocar los libros en el depósito, me dirijo a las baldas específicas de mi bibliobús ubicadas dentro del depósito de libros, donde mis compañeras han colocado las últimas adquisiciones tras añadirlas a la base de datos.
Selecciono los que pueden interesar a mis usuarios del día de hoy: cada uno tiene sus preferencias de lectura y, después de tanto tiempo, conozco sus necesidades y lo que me van a solicitar.
Las paradas de hoy atienden un jardín de infancia, un colegio y también a adultos. Selecciono los documentos en función de mis usuarios: abundancia de literatura infantil y juvenil, libros de astronomía, novela negra y novela histórica… temas que interesan a los usuarios de estas paradas.
Es lo que tiene tener un contacto tan directo con los usuarios, que conocemos sus gustos, así que les servimos lo que puede ser adecuado para sus intereses.
10:20. Consulto la agenda, donde apuntamos las demandas de libros para el día de hoy que, previamente en otras visitas, nos han encargado.
El bibliobús, por espacio, no puede contener muchos fondos (4.000 documentos máximo), pero en las oficinas centrales, contamos con un depósito bastante grandes de documentos (195.000 volúmenes), del que nos abastecemos para recoger lo que nos solicitan nuestros usuarios.
Busco las peticiones y en la base de datos cambio su localización: pasan del depósito a mi bibliobús.
Imprimo dos carnets que han perdido los usuarios.
Me adelanto a las peticiones pendientes para el día siguiente y las voy buscando.
11:20. Subo al bibliobús para dirigirme a mi primera parada.
12:00-13:30. Llegamos a Villamanta, pasamos por la puerta de la casita de niños. Los
peques están en el recreo en el patio, nos ven y saludan desde la valla gritando bibliobús, bibliobús; son niños de hasta 3 años.
Aparcamos, abro la sesión de la parada y voy colocando en los expositores las novedades que he subido. Van llegando los usuarios, primero vienen adultos: se llevan música, libros, películas… Algunos son los padres de  los niños que vendrán después y aprovechan el momento de tranquilidad para poder escoger documentos relacionados con sus aficiones.
Charlamos sobre algunos libros que han leído, les comento algunos de la misma temática que les pueden interesar. Tengo un usuario que es restaurador de arte es veneciano, habla un perfecto español y charlamos sobre Palladio, el arquitecto.
A la una salen los niños de la guardería, vienen acompañados por sus padres, se dirigen a la sección infantil los padres son quienes seleccionan los cuentos. Sientan a sus hijos en el suelo y les muestran los que van eligiendo, algún niño hojea libros o los coge directamente de la estantería, mostrándoselos a su madre o padre.
Un padre selecciona libros para su hija de 2 años y encuentra uno que se titula “Tengo pipí”. Quiere leérselo a su hija; se sientan en la zona infantil y se unen a ellos el resto de los niños, que se quedan boquiabiertos escuchando al papá contar el cuento. Al final se lo lleva junto con otros tres. El préstamo del bibliobús permite llevarse  3 libros, 3 audiovisuales y 1 título de revista durante 15 días, pudiendo renovarse otros 15 días más.
12:30. Salimos hacia la siguiente parada, Sevilla La Nueva. Mientras, en el camino, aprovecho para hacer nuevos carnets cuyas solicitudes me han entregado en esta parada y los préstamos asociados a esos carnets.
13:45. Llegamos a la parada, situada en la puerta de un colegio. Es el horario de comedor; antes de que los alumnos salgan de comedor, van llegando los niños que regresan de comer en casa con sus padres, escogen tranquilamente. Luego llegan los alumnos que han permanecido en el colegio; vienen con una monitora y van entrando por cursos.
14:30. Salimos a la parada de la tarde y sigo aprovechando la ruta para hacer los carnets de las solicitudes que me han ido entregando.
15:00. Aparcamos… y a comer. En media hora ya he comido y aprovecho para colocar algunos libros que han dejado los niños del colegio de la parada anterior. También repaso mis clases de teoría musical, solfeo….Hay que aprovechar el tiempo… ¡qué es tan escaso!
16:10. Abrimos la parada, esta vez casi todos son adultos. Llega primero un usuario a quien le gustan las revistas de informática y los libros de astronomía y ciencia. Después, varios usuarios y establecemos una tertulia sobre novela histórica egipcia y novela negra; cada uno recomienda los libros que le parecen interesantes.
Algunos usuarios me devuelven los libros del club de lectura y me comentan que para la próxima visita les proporcione otro de los títulos. Una de ellas es la coordinadora del club, que me entrega las conclusiones que han extraido de la lectura del libro.
[Inciso. Los bibliobuses promueven un club de lectura: proporcionan los libros - hay 30 ejemplares de cada título- y también se encarga de realizar una guía de lectura para los participantes y otra para la coordinadora. También proporcionamos el local, previo acuerdo o con el Ayuntamiento o instituciones locales. Es una manera de fomentar la lectura y de hacer comunidad entre los lectores, uniendo personas que comparten los mismos intereses y debaten sobre una lectura.]
17:05. Aprovechando un momento en que no vienen usuarios, selecciono libros para retirar del bibliobús al fondo común y dejar espacio para los libros nuevos que se han adquirido. Les cambio la ubicación en la base de datos y los coloco en el carrito para, al día siguiente cuando llegue al trabajo, bajarlos y colocarlos en el depósito de libros.
A última hora vienen más usuarios: uno se decanta por la novela negra, otra es entusiasta de Lorenzo Silva y otra de Hobny, Meyer...
17:30. Cerramos la parada y nos dirigimos a Madrid.
18:00. Llegamos a las oficinas y aparcamos el vehículo. Cojo el portátil y lo conecto
a la red para que mañana esté cargado.
Restauro algunos libros deteriorados y, sobre todo, cajas de CD, que se rompen a la mínima en cuanto alguien las deja caer al suelo, ¡zas!, siempre por el mismo sitio.
18:20. Regresando a casita.
18:40. Llego a casa, saludo y charlo sobre el día con la familia y tomo un refresco.
19:20. Salgo para ir a la Escuela Municipal de Música: dos horas de entonación, dictados, ritmo, teoría musical, practico la teoría del circulo de quintas¡¡….
21:40. Llegada definitiva a casa. Cena, ratito con la familia hasta las 22:30. Acuesto a mi hija con la que charlo un poquito para que se duerma.
22:30. Enciendo el ordenador y ¡hala! a buscar información sobre bibliotecas móviles y bibliobuses.
Selecciono la información más interesante para poder informar y difundir el contenido en la página de ACLEBIM en Facebook. ¡Y también para estar yo misma al día!
1:00. Cierro ordenador y me dirijo a cerrar también mis ojos, para descansar, cargar fuerzas y comenzar otro día más.

Presentación de "Un día entre Bibliobuses con..."


Abrimos con esta página una nueva Sección dedicada a todos los que trabajan en el ámbito de las Bibliotecas Móviles, independientemente de su puesto, de su función o de su categoría, ya que todos somos importantes en esta labor, más cuando es el fruto ineludible del trabajo en equipo.

Éste es nuestro pequeño homenaje a todos nuestros compañeros que quieran participar con el relato de su jornada laboral, y de todas sus aportaciones a estos servicios bibliotecarios en su tiempo libre.

A la vez, pretendemos con esta nueva Sección dar a conocer al público las trastienda en su día a día de las Bibliotecas Móviles, con lo que sin duda ayudaremos a su mejor comprensión y a que su valoración se aún más justa.